¡Es mío Buonanotte!

Que feo es cuando un director técnico en la cuerda floja intenta revertir su situación apelando a la demagogia, y que doblemente feo es cuando ni siquiera hace un esfuerzo por disimularlo. Me viene a la mente el Tolo Gallego en su última etapa en River, festejando un gol de tiro libre de Coudet y gritándole desaforado a la cámara más cercana “¡Es mío ese gol, es mío!”, porque él había dado la orden de que pateara el Chacho. Ok, habitualmente Coudet no era el encargado de los tiros libres, pero tampoco es que Gallego hizo un cálculo complicadísimo y se dio cuenta de que tenía que pegarle alguien que calzara 41 y medio y pesara más o menos lo mismo que Coudet para que la potencia y dirección del disparo, teniendo en cuenta la velocidad del viento y la altura del arquero, fueran las ideales para clavarla en un ángulo. No, era un tiro libre en el medio del área y buscó a uno que cerrara los ojos y le pegara fuerte, a fusilar. Y por más que hubiera hecho todo ese cálculo, el gol hubiera sido de Coudet, no de Gallego, que en su época de jugador era rústico al punto de dejarse las uñas de los meñiques largas para cortarle el cuello a los delanteros rivales cuando saltaban a cabecear. Lo peor es que a mi el Tolo me cae bien (entre otras cosas por la anécdota de las uñas), pero durante esos partidos en que se la pasaba gritando para las cámaras en un intento desesperado de que los hinchas dejaran de putearlo, lo odié. Como odié al Chino Benítez el día en que Boca se quedó afuera de la Libertadores y no tuvo mejor idea que ir y escupir al Bofo Bautista en la cara. Encima le escupió uno que parecía bastante verde.

En fin, todo esto viene a cuento de la tapa del Olé de hoy, donde aparece Passarella abrazando a Buonanotte con un gesto paternal y cariñoso, como si fuera su mentor, con una clarísima intención de adjudicarse como propios los logros del petiso. En River vienen hablando de Buonanotte hace un año por lo menos, de hecho en el Monumental están (o estaban) los carteles de publicidad de Adidas con “Gallardo +10” y “Buonanotte +10”, es decir, es un pibe que viene haciendo ruido hace rato. Pero si no se lesionaban Rosales y Alexis Sánchez, seguramente todavía estaría jugando en reserva. Es más, así y todo Passarella prefirió durante todo el torneo jugar con Ríos o incluso con Antonio, ambos de las inferiores. Seamos buenos, Daniel.

Como para hacer todo un poco más patético, el periodista de Olé cuenta que la idea inicial era hablar un rato con Buonanotte a la salida del entrenamiento, pero que cuando el Kaiser vio que lo estaban entrevistando, en seguida se acercó y se puso a hablar, sacándole todo el protagonismo al pibe. Y para el final, lo mejor: la foto con el abrazo (¡es mío Buonanotte, es mío!) y un par de las frases más demagógicas que se me pueden ocurrir: “Tenés que jugar 10 años así” y “Ojala que me siga divirtiendo”.

One Response to “¡Es mío Buonanotte!”

  1. quedate quietita que se te pasa nenaa
    segui soñado qeu el enano es tuyoo
    jajaja me hicistes reir
    gracias!!
    jaja
    chau


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